Unas 200 personas recuerdan la Noche de los Cristales Rotos

10/11/2015 21:49 h

Anna Soler Horta

La Comunidad de San Egidio y la Comunidad Israelita de Barcelona organizan una marcha en memoria de la noche trágica del 9 al 10 de noviembre de 1938, en la que empezaron las deportaciones de judíos.

Vídeo ‘Marcha en memoria de la Noche de los Cristales Rotos’

Por tercer año consecutivo, la Comunidad de San Egidio i la Comunidad Israelita de Barcelona organizan una marcha en memoria de la Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht, en alemán), en recuerdo de las víctimas de aquella tragedia que se produjo en la Alemania nazi. Jaume Castro, responsable de la Comunidad de San Egidio de Barcelona, ​​explica el porqué de la marcha: “Las grandes monstruosidades, como el Holocausto, pasan en medio de la guerra, que es la madre de todas las pobrezas. Por eso queremos expresar nuestra voluntad de paz y convivencia.”

La noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 los nazis estallaron contra los judíos. Aquella noche, y durante 2 días, quemaron 250 sinagogas y destrozaron más de 7.000 comercios alemanes. El nombre proviene del gran número de escaparates y de ventanas rotos que este acto produjo. Los nazis atacaron cententars de hogares judíos, profanaron cementerios y hubo docenas de víctimas. Días después, cerca de 30.000 judíos alemanes fueron detenidos por el simple hecho de ser judíos y deportados a diferentes campos de concentración.

La marcha ha comenzado en la plaza del Pedró, ante la capilla de Sant Llàtzer, con un manifiesto en recuerdo de las víctimas. Ha seguido por la calle del Carme y por La Rambla hasta la calle de Ferran. Allí las cerca de 200 personas participantes han encendido una vela y se han dirigido a la plaza de Sant Just, donde ha terminado el acto, muy emotivo, con diferentes parlamentos.

Doris Sontheimer, un testimonio estremecedor

Doris ha sido la invitada de este año a este acto de recuerdo. Es nieta de unos alemanes que vivieron y sufrieron esa noche tan trágica, y lo recuerda emocionada: “Mis abuelos paternos vivían en Núremberg. A las 4 de la madrugada oyeron como llamaban a la puerta de forma violenta, y al abrir, los tiraron al suelo 2 nazis uniformados de color marrón y con porras. Rompieron todo lo que había en el piso y los insultaron. Mi abuela, que sufría de arritmias, sufrió un infarto, y mi abuelo escribió a mi padre en una carta que aquello era el comienzo de quién sabe qué final.”

Precisamente hace poco más de 1 año, Doris Sontheimer publicó el libro Las siete cajas, en el que cuenta su historia. Ella también ha sido la ponente de la conferencia que ha tenido lugar antes de la marcha.