Carnaval de Barcelona

Fechas de celebración

Dates de celebració

Barcelona se prepara para celebrar Carnaval, que este año se celebra del 11 al 17 de febrero.

El carnaval es una celebración que pertenece al calendario lunar. Por este motivo, es una fiesta móvil que se celebra siete semanas después de la primera luna llena pasado el solsticio de invierno. Pero el carnaval debe enmarcarse dentro de un ciclo entero con sentido propio, el ciclo que precede la cuaresma. Por lo tanto, desde esta otra perspectiva, para situar el carnaval en el calendario debemos buscar la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera. El domingo siguiente es Domingo de Pascua y el domingo de la semana anterior es Domingo de Ramos. A partir de este último contamos cuarenta días atrás y llegamos al Miércoles de Ceniza, el primer día de la cuaresma y el último del carnaval. El jueves anterior es el inicio tradicional de la semana de carnaval o Jueves Lardero. De este modo, el Miércoles de Ceniza se moverá entre los días 4 de febrero y 10 de marzo, y el Jueves Lardero oscilará entre el 29 de enero y el 4 de marzo.

Así pues, podemos describir el carnaval como una secuencia de días que abarca toda una semana. Jueves Lardero es una jornada marcada por la gastronomía: es cuando se hacen buena parte de meriendas y comidas populares. El viernes de carnaval es el día natural del arribo del Rey Carnaval, aunque en Barcelona se hace el jueves. El sábado en la ciudad se hacen los desfiles, sobre todo en los barrios. El desfile del Rey Carnaval, la Taronjada y el gran sarao se hacen en un día variable. Los actos se reanudan el Miércoles de Ceniza con el entierro de la sardina y los últimos meriendas populares.

El carnaval barcelonés del siglo XXI es sobre todo participativo. Como no hay carnaval sin locura, la fiesta lleva implícito un grado de transgresión y, por tanto, constituye un ejercicio espontáneo de libertad individual y colectiva. Del calendario de fiestas de los barrios de Barcelona, ​​el carnaval es una de las que goza de más implicación de la gente.

Motivo

Las fiestas de carnaval arrancan de la época romana, concretamente de las fiestas de inversión y transgresión de las Saturnales, Lupercales y Matronalia. Durante la edad media el cristianismo cambia el sentido de adoración a los dioses clásicos por un período de saraos y desorden antes de cuaresma. Si la Semana Santa y los días que la preceden son la época de la abstinencia y el sacrificio, el carnaval se convierte en una representación de la sátira dirigida a la autoridad y de rotura de la monotonía de la vida cotidiana, a través del exceso y el desafío a las prohibiciones. Los disfraces y las máscaras, pues, son un símbolo del camuflaje y un medio para dejar de ser uno mismo y actuar sin vergüenza ninguna. En el curso de la historia, el poder ha hecho intentos de eliminar esta fiesta; el más reciente, durante la dictadura franquista.

Orígenes

La primera referencia documentada que hay de la celebración del carnaval en Barcelona es una disposición del Consejo de Ciento del 1333 que prohibía el lanzamiento de naranjas y regulaba el uso de máscaras en determinados ámbitos. Originariamente, las celebraciones de carnaval eran muy largas -se comenzaba a celebrar por Todos los Santos-, gamberras y transgresoras.

Con la voluntad de asimilar esta fiesta popular descontrolada, a partir del siglo XVI los poderes públicos comenzaron a asumir la organización. Poco a poco, la fiesta se fue perfilando como la entendemos hoy en día, con una serie de actos fijos que conforman la celebración, como el Arribo, la Taronjada, los bailes de máscaras y el entierro de la sardina.

En el siglo XIX fue creciendo el gusto por los disfraces, que iban ligados a la moda del momento. En esta época la literatura satírica también vivió uno de los momentos de máximo apogeo a través de la publicación de bandos, proclamas, testamentos y notas en la prensa. Durante los años de la dictadura franquista no se hizo ninguna celebración oficial del Carnaval en la ciudad y no se recuperó hasta 1980.

¿Sabías que...?

Sabies que...

Los embajadores que acompañan al Rey Carnaval en Barcelona son siete porque simbolizan las siete villas históricas de la ciudad: Horta, Sant Andreu, Sarrià, Gràcia, Sants, Les Corts y Sant Martí.

Sobre la festividad

Actos por destacar

El Arribo. El Jueves Lardero se caracteriza en Barcelona por el Arribo del Rey Carnaval, que actúa como hilo conductor de todas las convocatorias festivas del carnaval de alcance de ciudad. Tradicionalmente, la entrada del Rey se escenifica en un espacio emblemático de la ciudad, históricamente era el paseo del Born. Con la presencia del rey comienzan los primeros saraos y bailes de máscaras.

La rua. La imaginación y la creatividad se dejan ver en los desfiles de carnaval barceloneses, que normalmente se organizan el sábado por la tarde. Se hacen diversos, fruto de la iniciativa ciudadana y la vitalidad de los barrios y del sector asociativo. Habitualmente, son presididas por alguno de los siete embajadores del Rey Carnaval, que representan las villas históricas de la ciudad.

El entierro. El Miércoles de Ceniza, ya en plena cuaresma, se celebra el último acto del carnaval: el entierro del Carnaval. Conocido también como el entierro de la sardina, se organiza un cortejo fúnebre satírico en un espacio emblemático de la ciudad. Este acto sirve para que el Rey Carnaval se despida hasta el año próximo y se dan por terminados los días de desenfreno.

Elementos de interés

Elementos de interés

Los gigantes Viejos de la Casa de la Caridad también son conocidos como gigantes del Carnaval dado que la primera referencia que se tiene es de la participación en el Arribo de 1859. En ese momento eran propiedad de la Sociedad del Born, una de las entidades más activas en la organización del carnaval barcelonés de entonces. Además de publicar bandos y todo de notas satíricas, la agrupación organizaba un desfile donde se sabe que había un cortejo con varios elementos de imaginería festiva y algunos trabajos muy espectaculares de comparsería efímera.