Este 2019 se cumplen 500 años desde que san Roque es patrón de la ciudad

Poca gente sabe que Barcelona cuenta con diferentes santos y vírgenes que ostentan el patronazgo y la protección de la ciudad: la virgen de la Mercè (patrona de la diócesis y, popularmente, copatrona de la ciudad), santa Eulàlia de Barcelona, santa Madrona, san Sever de Barcelona, san Ramon de Penyafort, santa Maria de Cervelló, san Antoni Abat, san Oleguer, san Sebastià y san Roque.

Dice la leyenda que san Roque nació en Montpellier a caballo entre los siglos XIII y XIV y que desde allí peregrinó a Roma. En la iconografía, el santo va siempre acompañado por su perro, el cual le curó lamiéndole las llagas cuando padecía la peste. La historia explica también cómo cada día el perro robaba un trozo de pan y se lo llevaba al santo.

Estos hechos motivaron que la población empezara a encomendarse a san Roque cuando se producían épocas de peste o enfermedades infecciosas. La gran devoción que la ciudad le profesaba hizo que el Consejo de Ciento lo declarara copatrón de Barcelona en el año 1519, hace ahora cinco siglos.

Pero no fue hasta 1563 cuando el ayuntamiento decidió renovar el voto de ciudad a san Roque, con el compromiso de celebrar su fiesta con un séquito municipal y una misa con la presencia del consistorio. El séquito iba desde el ayuntamiento hasta la iglesia de Santa Eulàlia del Camp (hoy desaparecida). A partir de 1714, el oficio se realizaba en la Catedral, donde tenía capilla la Cofradía de “Sant Roch de la Plassa Nova”, nacida en 1589.

A partir de 1911, dejan de participar en el oficio las autoridades y solo renuevan el voto los vecinos y vecinas de la plaza Nova. Hasta 1960, el séquito se dirigió a la Catedral, pero aquel año desapareció la Cofradía. Así, desde 1961, el voto se renueva en la basílica de Santa Maria del Pi, parroquia a la cual pertenece la plaza Nova.

Un privilegio de las Fiestas de Sant Roc de la plaza Nova es la colocación de la bandera verde en la balconada del Palau Episcopal desde 1789. Primero fue la Bandera de los denominados “Bastaixos de la Plassa Nova” y, desde 1903, es la Bandera Verde de la Comisión de Fiestas de Sant Roc.

Como prueba de la antigüedad de las celebraciones, la plaza Nova conserva diferentes elementos patrimoniales singulares que cuentan con una tradición más que centenaria, como los panellets, el globo del capitán Munyon, el porrón largo, la cucaña, el cabezudo Cu-cut y los Gigantes Viejos, del año 1906.