La imaginería de L’Hospitalet en el Baile de Gigantes Históricos de Santa Maria del Mar

A pesar de no ser un acto muy antiguo, el Baile de Gigantes Históricos de Santa Maria del Mar es un acto con mucho encanto y una representación esmerada. Es un encuentro singular que lleva a los invitados a dar un paseo por el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera para acabar entrando en la basílica, donde se hace el solemne baile ante el altar.

Esta celebración empezó en el 2003, al año siguiente de la reconstrucción de los Gigantes de Santa Maria del Mar. Desde entonces, el baile ha llevado a la basílica a muchos de los conjuntos geganters más destacados del país: los Gigantes de Reus, Sitges, los Viejos de Tarragona, Montblanc, Cardona, Tortosa, Terrassa, Vilafranca del Penedès, Vilanova i la Geltrú, Manresa, Lérida, Granollers, Capellades y la familia Robafaves de Mataró, entre otros. Durante estos años, de Barcelona han participado los Gigantes de la Ciudad, los Viejos de la Plaza Nova, los Nuevos y los Viejos de la Casa de Caritat, los de La Pedrera y los de Gràcia, además de las dos parejas de los Gigantes del Pi, que no han faltado nunca.

Este año, el baile se hará el sábado 9 de noviembre por la tarde en la basílica de Santa Maria del Mar. Los actos empezarán a las 17.00 horas, en el patio del Museo de Culturas del Mundo, donde están expuestos los Gigantes de Santa Maria del Mar. Acto seguido, a las 17.45 horas, se hará el primer pasacalle, solo de los anfitriones, que se acercarán a la basílica. En la fachada principal de la iglesia, se podrán ver expuestos a los invitados desde las 18.15 horas y, a las 19.15 horas, se pondrá en marcha el desfile por el barrio de la Ribera. El recorrido acabará hacia las 20.15 horas, otra vez en la iglesia del Mar, donde se hará el baile dentro de la basílica.

El principal requisito para participar en el baile es que las piezas sean antiguas o representen a algún personaje histórico. Los invitados de este año cumplen estos requisitos con creces.

  • Los Gigantes de la Ciudad de L’Hospitalet son dos parejas. Los más antiguos son conocidos como los romanos. Él se llama Jaume I, pero ella curiosamente nunca ha tenido nombre y la llaman su esposa. Son de 1928. Los más nuevos son los griegos, obras preciosistas de Lluís Carbonell Colom que se presentaron en 1962. Se llaman Roc y Eulàlia, como los patrones de la ciudad.
  • La Àliga de L’Hospitalet se presentó en sociedad en el 2018, aunque la figura había sido construida años antes por el artesano Toni Mujal. La Àliga forma parte de un proyecto de la coordinadora de grupos de fuego TRO, que pretendía crear la Àliga, el Lleó, la Mulassa y el Bou de L’Hospitalet.
  • Los Gigantes del Pi son cuatro. La primera referencia del gigante de la basílica de Santa Maria del Pi es de 1601. En 1624 llegó la giganta y en 1669 nacieron los gegantons o gigantes pequeños. En el transcurso de los siglos se han encontrado con numerosas vicisitudes y prohibiciones. Las parejas actuales son de 1807, los grandes (obra de Ramon Amadeu), y de 1858, los pequeños (obra de José Galceran). En 1960 se restauraron después de décadas de olvido y, al cabo de unos cuantos años, se bautizaron con los nombres de Oriol, Laia, Elisenda y Mustafà. Entre los años ochenta y noventa se hicieron las réplicas que actualmente salen a la calle, preservando las figuras originales, que solo salen una vez el año. Este año los gigantes pequeños celebran el 350.º aniversario de su primera referencia.
  • El Delfí del Casc Antic nació en el 2000 para proporcionar una bestia al barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera. La figura está inspirada en uno de los muchos delfines barrocos que se pueden ver esculpidos en las fuentes del barrio. El Delfí tiene nombre propio, Nicolau, y lo mismo arroja fuego en los correfocs que agua en los pasacalles diurnos.
  • Los Gigantes de Santa Maria del Mar están documentados desde 1807, aunque podría ser que antes ya hubiera habido gigantes en la basílica. En 1880 se construyeron unas nuevas figuras obra del escenógrafo Francesc Soler i Rovirosa. Entonces les dieron la imagen exótica del rey Salomón y la reina de Saba. La pareja participó en procesiones de la ciudad y, finalmente, desapareció durante la guerra de 1936-1939. En el 2002 fueron recreados y reinterpretados en unas nuevas figuras, obra de Toni Mujal, quien se inspira en las fotografías de principios del siglo XX. Forman parte del Séquito Popular de Barcelona