Colección de cajas de puros
Colección de cajas de puros
En el siglo XIX muchos objetos personales cotidianos se convirtieron en elementos de distinción social vinculados a la moda. La pitillera era un objeto, utilizado mayoritariamente por hombres, que se exhibía continuamente en público.
El Museo conserva una colección de más de doscientas cincuenta cajas de puros con una amplia variedad de materiales y técnicas: tela bordada o pintada, cuero repujado, nácar a cuadros, grabado, madera lacada, metal cincelado, paja teñida y esmalte.
Los motivos representados son también muy diversos: amorosos, decorativos, históricos, paisajísticos, mitológicos, con personajes relevantes, e incluso con escenas sexuales escondidas dentro de pitilleras aparentemente blancas. Algunos fueron concebidos como recuerdo para los turistas de la época, con destacadas vistas y edificios de las principales ciudades europeas, como Londres, París, Roma o Venecia, y de las grandes exposiciones universales que allí se celebraban.