Barcelona cultura

Blog

Jan Lauwers, Jordi Oriol y Ferran Utzet: la "perversión" de los clásicos

Lun 07/06/2021 | 14:00 H

Por Andreu Gomila

Los clásicos teatrales son algo más que textos canónicos que hace décadas o siglos (o algún milenio) que siguen vigentes. Son puntos de partida de mucho del teatro contemporáneo que sube a los escenarios de Europa. En el Grec 2021, hay tres espectáculos que utilizan obras de gran trayectoria para hablar de otras cosas. Piezas que han sido reescritas para referirse a la violencia, al lenguaje o al aislamiento. Es el caso, por ejemplo, de 'Billy's Violence' de la Needcompany, de' La mala dicció 'de Jordi Oriol y de' Un altre dia diví 'de Ferran Utzet.

1. 'Billy's Violence'
La Needcompany de Jan Lauwers nunca se había enfrentado al núcleo del canon occidental, William Shakespeare, y ahora lo hace estrenando en el Grec una pieza que recoge diez tragedias en un único montaje y con un solo objetivo: la necesidad, en los tiempos que corren, de revisar la cultura occidental.
    "Hemos convertido todas las obras en un diálogo", nos cuenta Lauwers. Y añade: "Hay teatro físico, pero la obra es más psicológica. Y las mujeres son protagonistas: Julieta, Cordelia, Desdémona... La música ocupa el rol del 'fool', del bufón, tan característico en las obras de Shakespeare. Es una pieza muy enérgica, con un grupo de bailarines muy jóvenes en escena. Y no, hay mucha violencia".
    Lauwers deja claro que ahora es el momento de volver a mirar al pasado, con todos sus errores, porque se trata de revisar, no de quemar libros. Movimientos como el #MeToo o el #BlackLivesMatter, según él, explican la razón por la que abordan Shakespeare ahora y no hace diez años. "Debemos defender el arte de nuevo. Ahora el 80% es política y el 20%, arte. Debemos luchar para que sea al revés", apunta.
    En los últimos años, además de Shakespeare, Lauwers ha revisitado Joyce y Monteverdi. Su última pieza propia fue 'All the Good' (2019). Necesitaba reflexionar sobre él y sobre su tiempo y los clásicos "me ayudan a limpiar la mente y a rellenar las baterías". "También es cierto que si haces clásicos tienes que trabajar menos, porque ya tienes una partitura. Es como si volvieras a ser estudiante", añade.

Invisible Time #1 - Inside Billy's Violence from Needcompany on Vimeo.

2. 'La mala dicció'
Jordi Oriol también ha elegido Shakespeare no solo para expresarse, sino para vivir. Hace más de una década que lo revisa. Comenzó con 'Hamlet' y 'La caiguda d'Amlet'. Continuó con 'La tempestad' y 'L'empestat'. Y ahora estrena su versión de 'Macbeth', 'La mala dicció'. Las tres dirigidas por Xavier Albertí e interpretadas y escritas por él mismo. En la primera, había un actor. En la segunda, dos intérpretes. En la  última, tres.
    "En todas hay reflexión sobre el lenguaje, sobre qué significa Shakespeare para mí: su poética es central, no me interesa solo el contenido, sino la forma", explica Oriol. Si en 'La caiguda d'Amlet' hacía un "filtrado" de 'Hamlet' a través de un único personaje y en 'L'empestat' se ponía en la piel de Calibán, "quien ha aprendido a hablar y a maldecir", en 'La mala dicció' rebautiza Macbeth como Marc, Lady Macbeth como Beth y deja un tercer personaje, Seitó, que representa a todos los criados y personajes secundarios de la pieza original, para reescribir la obra y hacer que los viles nobles escoceses no asesinen a personas, sino a palabras.
    En 'La mala dicció', avisa Oriol, hay un "juego clownesco", construido a partir del juego. Y las brujas, con su maldición, también, serán centrales. "Soy más fiel a nivel temático que en las otras obras de la trilogía", dice el autor. Sin embargo, más que "versiones" de Shakespeare, Oriol habla de "perversiones".

3. 'Un altre dia diví'
Samuel Beckett ha sido la 'víctima' elegida por Ferran Utzet para levantar esta instalación a partir de 'Los días felices'. Hace un par de años, el director montó un espléndido 'Esperando a Godot' en la Sala Beckett. Y no ha tenido suficiente. Después de un taller en la fábrica de creación La Escocesa con un grupo heterogéneo de artistas, fueron a parar al autor irlandés. "No empezamos con Beckett, sino que llegamos a él", dice.
    La tropa comenzó a trabajar en el taller apocalíptico de Llapispanc, en La Escocesa, donde el artista etiqueta todo lo que consume. Utzet lo asoció al mundo de Beckett, en 'Los días felices', donde Winnie habla y canta tapada hasta el cuello. De esta pieza canónica del siglo XX, el director extrajo las acciones y encerró a dos intérpretes en una caseta de 2x2 metros, que reproduce el taller de Llapispanc, con vestuario Luis XIV, para "generar el máximo contraste". Estéticamente, añade, la instalación está inspirada en 'Las amistades peligrosas' de Choderlos de Laclos.
    'Un altre dia diví' se exhibirá en el Museo Picasso y se podrá seguir por Twitch. Dentro de la caja, encontraremos una cámara, Natalia Carminati, Llapispanc y Lucía Lerendegui, confinados, tal como Winnie y Willie, en un espacio minúsculo, "rodeados por los residuos que han generado e incapaces de salir del universo decrépito que ellos mismos han creado".

SIGUE LEYENDO: Tres jóvenes por descubrir: Lalinea, Andrea Bel y Antes Collado

Artículos destacados

Noches de verano en Barcelona

Comparte este contenido

Compra de entradas