Desde la aprobación del Plan Clima 2018-2030 el 26 de octubre y de la Declaración de emergencia climática, el 15 de enero de 2020, se han empezado a implementar algunas de las medidas específicas, de las que se hace un seguimiento. El objetivo es seguir impulsando las medidas que hayan sido efectivas, y también corregir y prever la continuación de otras que no acaben de funcionar.

Para evaluar cómo avanzan las medidas implementadas para hacer frente a la emergencia climática en la ciudad, se hace lo siguiente:

  • El seguimiento periódico de las medidas de acuerdo con la actualidad cambiante y la realidad de la ciudad
  • El seguimiento de los objetivos estratégicos del Plan Clima y la Declaración de emergencia climática, con respecto al consumo de energía, las emisiones de gases de efecto invernadero, la ecomovilidad, la generación de energía a partir de fuentes renovables, el origen de la financiación del Ayuntamiento, la pobreza energética, el consumo de agua, etc.
  • El seguimiento de los indicadores identificados en cada línea de acción, tanto de contexto como de impacto y de ejecución de las medidas.

En relación con los principales objetivos de la ciudad para hacer frente al cambio climático, los resultados con fecha de julio de 2020 son los siguientes:

Objetivo 2030Situación actual
Reducir las emisiones de GEI per cápita un 50 % respecto al 1992 (3,14 t CO2/hab.):

2017: 3.413.260 toneladas de CO2-e, cifra que supone una reducción del 28%.

Reducir un 20 % la movilidad en vehículo privado de motor. En el 2014, 2.014 millones de desplazamientos en transporte privado (el 26,2 % de un total de 7.833 millones de desplazamientos totales). 2017: 2,10 millones de desplazamientos en vehículo privado (un 25,57 % del total), lo que supone una reducción del 0,024 % de la movilidad en vehículo privado con respecto al 2014.
Multiplicar por cinco la generación solar. En el 2014 se generaron 97,3 GWh.2017: 100,84 GWh de generación solar. De momento, se ha multiplicado por 1,036.
Rehabilitar energéticamente el 20% de los edificios residenciales de más de cuarenta años.2017: 425 actuaciones de mejora energética en edificios de viviendas residenciales, cifra que supone un 5,25 % de los edificios residenciales de más de cuarenta años.
Incrementar el verde urbano en 1,6 km2. Se ha tomado como año de referencia el 2016, en el que había 28,27 km2. El objetivo es llegar a 1 m2 más de verde por cada habitante actual, es decir, 29,87 m2.
  • 2016: 28,32 km2 (+0,05 km2). Un 3,13% del objetivo alcanzado.
  • 2017: 28,35 km2 (+0,08 km2). Un 5% del objetivo alcanzado.
Obtener el 100 % de financiación neta.2018: 100% de la financiación solicitada es neta. No obstante, el endeudamiento acumulado no es 100% neto, ya que antes no cumplía los requisitos actuales de banca local y ética.
Alcanzar un consumo de agua potable doméstica inferior a 100 l/hab./día. En el 2014 se consumieron 107,5 l/hab./día.2017: 108,26 l/hab./día

2018: 106,98 l/hab./día.
Tener pobreza energética cero. En el 2016, el 10,6% de la ciudadanía de Barcelona sufría pobreza energética (69.500 hogares).Este indicador se actualizará en el 2021.

Tasa de riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE):

2016: 15,8 %.

2017: 15,3%.
Dotar de ayudas económicas por valor de 1 millón de euros al año para desarrollar proyectos que contribuyan a hacer frente a la emergencia climática. 2018: 200.000 euros en subvenciones para once proyectos colaborativos ciudadanos.

2020: 200.000 euros para nueva convocatoria de subvenciones (en proceso).
Objetivo 2030Situación actual
Reducir las emisiones de GEI per cápita un 50 % respecto al 1992 (3,14 t CO2/hab.):

2017: 3.413.260 toneladas de CO2-e, cifra que supone una reducción del 28%.

Reducir un 20 % la movilidad en vehículo privado de motor. En el 2014, 2.014 millones de desplazamientos en transporte privado (el 26,2 % de un total de 7.833 millones de desplazamientos totales). 2017: 2,10 millones de desplazamientos en vehículo privado (un 25,57 % del total), lo que supone una reducción del 0,024 % de la movilidad en vehículo privado con respecto al 2014.
Multiplicar por cinco la generación solar. En el 2014 se generaron 97,3 GWh.2017: 100,84 GWh de generación solar. De momento, se ha multiplicado por 1,036.
Rehabilitar energéticamente el 20% de los edificios residenciales de más de cuarenta años.2017: 425 actuaciones de mejora energética en edificios de viviendas residenciales, cifra que supone un 5,25 % de los edificios residenciales de más de cuarenta años.
Incrementar el verde urbano en 1,6 km2. Se ha tomado como año de referencia el 2016, en el que había 28,27 km2. El objetivo es llegar a 1 m2 más de verde por cada habitante actual, es decir, 29,87 m2.
  • 2016: 28,32 km2 (+0,05 km2). Un 3,13% del objetivo alcanzado.
  • 2017: 28,35 km2 (+0,08 km2). Un 5% del objetivo alcanzado.
Obtener el 100 % de financiación neta.2018: 100% de la financiación solicitada es neta. No obstante, el endeudamiento acumulado no es 100% neto, ya que antes no cumplía los requisitos actuales de banca local y ética.
Alcanzar un consumo de agua potable doméstica inferior a 100 l/hab./día. En el 2014 se consumieron 107,5 l/hab./día.2017: 108,26 l/hab./día

2018: 106,98 l/hab./día.
Tener pobreza energética cero. En el 2016, el 10,6% de la ciudadanía de Barcelona sufría pobreza energética (69.500 hogares).Este indicador se actualizará en el 2021.

Tasa de riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE):

2016: 15,8 %.

2017: 15,3%.
Dotar de ayudas económicas por valor de 1 millón de euros al año para desarrollar proyectos que contribuyan a hacer frente a la emergencia climática. 2018: 200.000 euros en subvenciones para once proyectos colaborativos ciudadanos.

2020: 200.000 euros para nueva convocatoria de subvenciones (en proceso).

Los indicadores de partida se han calculado al inicio del Plan Clima y de la Declaración de emergencia climática, y se miden y reportan anualmente mediante las plataformas oficiales (Carbon Disclosure Project). Además, de forma periódica se ofrecen informes de seguimiento, tanto para dar cuenta del trabajo hecho a la ciudadanía como para dar cumplimiento al Pacto de los alcaldes y alcaldesas por el clima y la energía.

También se celebran jornadas de presentación de estos informes para llevar a cabo una evaluación conjunta con la ciudadanía y otros agentes implicados, así como un seguimiento de la consecución de los proyectos colaborativos surgidos del impulso de la acción ciudadana.

El Plan Clima y la Declaración de emergencia climática tienen objetivos a corto, medio y largo plazo. El seguimiento de los hitos y la ejecución del plan se irá haciendo manualmente a partir de unos informes que medirán el grado de cumplimiento de los objetivos. En este sentido, el plan es dinámico y se harán actualizaciones y programaciones periódicas de acuerdo con estos resultados.

Informes

Informe especial de seguimiento de la emergencia climática a los seis meses de la declaración. Incluye

  • Reflexiones e impactos de la crisis de la pandemia sobre la emergencia climática.
  • Actualización de las proyecciones climáticas.
  • Seguimiento de datos energéticos y de emisiones de GEI y nuevos escenarios de reducción.
  • Información relevante sobre vulnerabilidades y cambio climático.
  • Acciones desarrolladas en los últimos meses.