¿Podemos pescar y consumir pescado de manera sostenible en Barcelona?
Solo un 14 % del pescado que se consume en Cataluña es de proximidad, el cual representa un 20 % del producto que se vende en las pescaderías de Barcelona.
La última sesión de Agrópolis del año, organizada en colaboración con la Cofradía de Pescadores de Barcelona, el Instituto de Ciencias del Mar (ICM) – CSIC, el Grupo de Acción Local Pesquera (GALP) de la Costa Central y el Ayuntamiento de Barcelona, se centró en la cuestión de la pesca sostenible, buscando generar debate y sinergias entre pescadores, pescaderos, investigadores, educadores y agentes culturales que trabajan en este ámbito.
Jose Manuel, Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de Barcelona, dio la bienvenida a los asistentes al equipamiento de la Cofradía con una intervención sobre las dificultades de esta para adaptarse a las demandas de la administración europea, si quiere mantener la pesca tradicional y poder vivir dignamente.
Impulsamos la economía azul
Al inicio de la sesión, se presentó el Plan Litoral de Barcelona, el plan estratégico de los espacios litorales de la ciudad que trabaja en diferentes ejes, como la maritimidad, la calidad ambiental, la transformación urbana y la economía azul. En esta línea, se ha impulsado el Observatorio de la Economía Azul de Barcelona de la mano de la Universidad de Barcelona y el Puerto de Barcelona para trabajar en una serie de medidas para que la economía marítima sea cada vez más sostenible.
Pesca y consumo de pescado en Cataluña
La sesión incluye una introducción sobre la situación actual de la pesca y el consumo de pescado en Barcelona a cargo de Miquel Ortega, investigador postdoctoral en el ICM. Los datos más recientes indican que el consumo de pescado per cápita en Cataluña es de unos 23 kg al año, una disminución respecto a años anteriores. Aun así, sigue siendo uno de los más altos de Europa y se mantiene dentro del consumo recomendado de pescado en la dieta mediterránea.
Este consumo es ecológicamente incompatible con la pesca sostenible, ya que actualmente solo un 14 % del pescado que se consume en Cataluña es de origen local. En las pescaderías, el pescado de proximidad solo representa un 20 % de las ventas. Otro reto para la pesca catalana es el relevo generacional. En Cataluña solo hay 1.500 pescadores, que no representan ni el 2 % de la población activa.
¿Es posible un consumo sostenible de pescado en Barcelona?
Estos datos se pusieron a debate en una mesa redonda con representantes de los diferentes agentes del sector: Francesc Leyva, secretario general de la Federació de Mercats Municipals de Barcelona y miembro de la Junta Directiva del Gremio de Pescaderos; Cristina Caparrós, vicepresidenta de la Asociación Catalana de Mujeres del Mar, armadora del Nudo en la Barceloneta y responsable de los proyectos Cap a la Mar y La Platjeta; Puri Canals, directora de relaciones institucionales en Underwater Gardens y coordinadora de proyectos transatlánticos de la Unión Europea sobre áreas marinas protegidas, y Marina Monsonís, directora de La Cocina del MACBA y artista visual que conecta la cocina con aspectos sociales y políticos.
Ante los datos sobre el consumo de pescado de proximidad, Marina Monsonís puso sobre la mesa la posibilidad de diversificar el consumo según la producción autóctona del territorio: “Si no hay pescado para comer tres días a la semana, podemos reducirlo a un día y buscar la proteína en otros alimentos como legumbres”. Pese a que la soberanía alimentaria en Barcelona parezca una utopía, todas las presentes destacaron que para avanzar en este tema es indispensable una implicación mayor por parte de las instituciones educativas para revertir la desinformación alimentaria de las generaciones más jóvenes.
Las intervenciones de pescadores, pescaderas y docentes entre el público también generaron debate sobre la cuestión del relevo generacional y la formación. Cristina Caparrós matizó que, pese a que es importante animar a los jóvenes, también lo es dignificar el trabajo y formar a las generaciones que llevan toda una vida pescando. Asimismo, Francesc Leyva apuntó que en las pescaderías también se encuentran con una situación similar y hay que trabajar para que la profesión no suponga un sacrificio personal.
Sobre la compatibilidad entre turismo y cuidado del medioambiente, se subrayó que: “el tipo de turismo que tenemos no nos está aportando ningún aspecto positivo en el tema climático”. En esta línea, Puri Canals añadió que, a menudo, el problema se encuentra en: “querer resolver los problemas desde el mismo planteamiento fragmentado que los causó”.
¿Necesitas financiación para un proyecto?
Para concluir la sesión, Xavier Socias, gerente del GALP Costa Central, presentó las ayudas del Fondo Europeo de Pesca y Acuicultura (FEMPA), que actualmente tienen una convocatoria abierta hasta el 2028. Desde los cinco GALPS catalanes, se canalizan las ayudas según seis objetivos estratégicos para apoyar proyectos relacionados con la pesca sostenible y local, tanto pesqueros como educativos, culturales o de acción local.
Más información sobre la convocatoria vigente aquí.