Parar el golpe del cambio climático
Varios indicadores muestran que la región mediterránea estará plenamente afectada por la crisis climática y que Barcelona será una de las ciudades que más sufrirá las consecuencias. En este escenario, hay que intervenir en muchos frentes, desde la planificación urbanística hasta el modelo energético, la gestión del agua o la movilidad. Además, para protegerse, es necesario reducir el efecto de isla de calor, fomentar el verde urbano y prevenir los temporales de levante, entre otras medidas.
Barcelona Metròpolis analiza la crisis climática en clave urbana y local: ¿cómo está afectando ya a nuestra ciudad y hasta qué punto puede agravarse la situación? ¿Cuáles son las medidas que ya se han puesto en marcha y cómo hay que actuar para minimizar los impactos? Ocho expertos en diferentes ámbitos dan respuesta a estas preguntas: Anna Pérez Català, Mark Nieuwenhuijsen, Hugo March, Sara Mas Ibáñez, Javier Ortigosa, Joaquim Daura, Francesc Ribera y Teresa Franquesa. El editorial “Transformar y mitigar”, de la directora de la revista, Milagros Pérez Oliva, advierte de que “cambiar la dinámica no es fácil. Hay muchas inercias que hay que vencer y muchos intereses que hay que alinear en una misma dirección”.
Anna Pérez Català, ambientóloga especializada en cambio climático, abre este especial con un análisis sobre el rol de las ciudades en la lucha contra el cambio climático. “Son esenciales, no solo por su papel en la generación de emisiones, sino también por su mayor libertad de acción ante las tendencias geopolíticas”, afirma.
Mark Nieuwenhuijsen, director del programa de investigación “Clima, contaminación atmosférica, naturaleza y salud urbana”, del ISGlobal Barcelona, plantea la ecuación evitar-cambiar-mejorar como estrategia a largo plazo para rebajar la contaminación, reducir los efectos de isla de calor urbana, promover el abandono del automóvil e incrementar los espacios verdes.
En el artículo “Debates que hay que abordar en la transición hídrica de Barcelona”, el ambientólogo Hug March advierte de que el agua regenerada y desalinizada no puede ser la única estrategia para hacer frente a la sequía. “Hay que explorar recursos alternativos, como la reutilización de las aguas grises, y ser conscientes del rol del agua en el verde urbano como refugio climático”.
Por su parte, la arquitecta Sara Mas Ibáñez hace hincapié en la necesidad de planificar la ciudad y el territorio, con el objetivo de prepararnos para los impactos inevitables. “El alcance y la magnitud de los desastres dependerán sobre manera de haber entendido los peligros, las consecuencias y la forma de actuar”, afirma.
Desde el punto de vista de la movilidad de la gran Barcelona, Javier Ortigosa, jefe de la Oficina de Movilidad e Infraestructuras del Plan director urbanístico metropolitano del AMB, afirma que la transformación del modelo avanza de manera demasiado lenta. Lo que es un “hecho paradójico en una metrópolis como la nuestra, innovadora y puntera en muchos otros sectores”, dice.
Otra transformación necesaria, la del modelo energético, es analizada por Joaquim Daura y Francesc Ribera, presidente y gerente, respectivamente, del Clúster de la Energía Eficiente de Cataluña. “La primera gran barrera es la económica: los recursos que hay que emplear son ingentes y solo pueden conseguirse desde una perspectiva de colaboración entre el sector público y el privado”.
Cierra el dosier la bióloga Teresa Franquesa, que trata la ecoansiedad, un término que designa la respuesta emocional a la crisis climática. “El miedo, la rabia o la tristeza también pueden ser motores de acción, que transformen la inquietud en compromiso por el cambio”, apunta.
Entrevistas, reportajes y mucho más
Las entrevistas de este número nos acercan reflexiones sobre la ciencia y la robótica. La periodista Núria Jar habla con Lluís Torner, fundador del puntero Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO), del que ha sido director durante más de veinte años, hasta hace pocos meses. “Hemos creado un entorno en el que la gente normal puede hacer cosas excepcionales”, afirma.
Por su parte, la artista tecnológica Mónica Rikić, entrevistada por Susana Pérez Soler, desvela las motivaciones de su arte: huir de la visión apocalíptica de la robótica e imaginar otras posibilidades, como una inteligencia artificial que sufre el síndrome de la impostora o un bot que no roba datos para quitarnos el dinero o la identidad, sino simplemente para curiosear.
En la sección “Visiones urbanas”, Cristina Martín Valbuena explora el proyecto para convertir las Tres Xemeneies de Sant Adrià de Besòs en un centro neurálgico de la industria audiovisual, “con el objetivo de atraer inversión a una zona que ha quedado en tierra de nadie”. Por su parte, la periodista Esther Escolán analiza una realidad que cada vez es más evidente en Barcelona: el descenso de la población infantil, que afecta plenamente al sector educativo, pero no exclusivamente.
Sarah Whiting, una figura influyente en la arquitectura contemporánea, es la protagonista de la sección “En tránsito”. Aprovechando su visita a Barcelona para participar en un acto del CCCB, Lluís Ortega hace un perfil interesante: “Whiting prefiere hablar de diseño antes que de arquitectura, con lo que refleja una ambición por transformar el mundo desde las formas”.
El “Barcelona en datos” de este número explora la situación de Barcelona en cuanto a accesibilidad, desde las ayudas a la movilidad individual en la calle hasta las barreras del transporte público y la vivienda. Todo ello, a través de las infografías de Oriol Pàmies y Carles Javierre.
En el “Pliego de cultura”, la atención del “Debate” se centra en las exposiciones inmersivas. Conducidos por Lluís Nacenta, ocho expertos analizan este fenómeno creciente que suele presentarse como “el paso que se da desde la representación visual de algo hasta su experiencia directa”.
El pliego incluye también un reportaje de David Moreu sobre el arte urbano “como reflejo de una Barcelona en (eterna) transición”. En el apartado de libros, Jordi Amat reseña El jove Gabriel Ferrater, la llegenda, escrito por Ramon Gomis. Por su parte, Vicent Borràs habla de Después del trabajo. Una historia de la vida en casa y la lucha por el tiempo libre, de Helen Hester y Nick Srnicek, del que dice: “Paradójicamente, la productividad ha aumentado un 400 % en un siglo, pero el tiempo libre, solo un 3 %”. En cuanto a las páginas de exposiciones, están dedicadas a “Joan Brossa. La sensación mental de una felicidad completa”, que se puede ver en la Fundación Joan Brossa – Centro de las Artes Libres hasta el 20 de julio de 2025.
Cierra la revista el relato La brisa, que firma Elisenda Solsona. Las ilustraciones de este cuento, de la portada y del dosier son obra de Eugènia Anglès, mientras que el protagonista del inserto fotográfico es Txema Salvans, con un trabajo distópico sobre la resiliencia humana.