Miquel Pucurull, un barcelonés por el atletismo popular

19 junio, 2012 | Barceloneses

Conocer a Miquel Pucurull a través de las redes sociales no es difícil si se es un aficionado a correr. Es más, no haber oído hablar de él o no haber leído algún rastro suyo en internet es casi imposible si se juntan las premisas “correr” y “Barcelona”. A él no le gusta la definición, pero Miquel es uno de los activistas pioneros del atletismo popular en nuestra ciudad, y los motivos para considerarlo así son diversos.

Por una parte, es un pionero en eso de correr desde hace décadas, cuando en la parte alta de la Diagonal solo había coches y estudiantes rebeldes ante las incertidumbres de la transición y no corredores anónimos que se tomaban el deporte como salud y ocio. Era a finales de la década de los setenta y todo vino por un anuncio en el diario que recomendaba salir a correr como instrumento eficaz para bajar peso. Y a los pocos meses, a correr la primera maratón que se celebró en Barcelona, en 1980, en una maniobra, como el mismo Pucurull reconoce, arriesgada y poco recomendable. “No se tienen que correr maratones sin un entrenamiento prolongado y una revisión médica previa”, asegura.

Y en contra de la supuesta lógica que dice que las personas mayores son menos deportistas, la jubilación y el tiempo libre dio el impulso necesario a Miquel Pucurull para convertirse en un activista organizador de carreras, recuperador de la memoria de los primeros corredores y, finalmente, miembro del comité organizador de la Maratón de Barcelona desde la recuperación de esa tan especial carrera después de que se suspendiera en el 2005. No hay que decir que el mismo Pucurull, acompañado de otros corredores reivindicativos, fue uno de los artífices para que el acontecimiento volviera a celebrarse en Barcelona.

Pero, sobre todo, Miquel Pucurull se ha convertido últimamente en un improvisado pero muy valioso historiador de la ciudad y los barrios. Hablamos de lo que él llama “fisonomías de las carreras“, un repaso a los recorridos por donde corren los participantes a través de sus monumentos e historias oficiales y personales. El grado de detalle tan elevado y completo de estas fisonomías se debe al trabajo de campo que Pucurull elabora haciendo los recorridos in situ antes de la carrera, conociendo a los vecinos y visitando bibliotecas y centros de los barrios en cuestión. Cuando tiene terminado el texto lo cuelga en internet, y la viralización de las redes sociales hace el resto, dando a conocer la ciudad a los propios ciudadanos, más allá de si se es corredor o no.

De las fisonomías, del atletismo popular y de cómo él se enganchó hace más de treinta años, hablamos en esta videoentrevista que te dejamos a continuación.

Foto de portada: A. Serra.