Más de cinco siglos de historia de los procuradores de tribunales

4 noviembre, 2014 | Barceloneses, Insólito

Los Procuradores de los Tribunales de Justicia son un colectivo con más de quinientos años de historia, incluso hay constancia de su oficio en épocas anteriores. El Colegio ha cedido su documentación histórica al Archivo Histórico de la Ciudad que lo está digitalizando y lo pondrá a disposición de los estudiosos y del público.

El colectivo ha tenido diversos nombres a lo largo de su historia. Así, antes de llegar al actual Colegio de Procuradores de los Tribunales de Justicia, han sido Cofradía de Procuradores de San Iu, Colegio de Notarios Procuradores o Colegio de Notarios Reales Causídicos, pero su función ha sido siempre la misma: representar las partes en los tribunales de justicia. Montserrat Montal, vocal de Comunicación y Cultura del Colegio explica que: “el procurador es la persona licenciada en Derecho y especializada en los procedimientos judiciales, es quién asesora de los trámites y plazos para conseguir que la parte a quién representa pueda obtener el mejor resultado posible, mientras que el abogado es quien prepara la estrategia de cara a conseguir ganar el caso”.

La documentación generada o recibida por las sucesivas organizaciones corporativas de esta profesión ha sido cedida en comodato, es decir en préstamo, por un periodo de 25 años prorrogables al Archivo Histórico de la Ciudad que lo esta digitalizando para que pueda ser consultable con más facilidad y preservando los originales. El documento más antiguo relacionado directamente con el ejercicio de la profesión es, según explica el historiador Víctor Mata: “la petición de poder constituirse como cofradía que los procuradores, reunidos en la sala Capitular de la Catedral de Barcelona, dirigieron al rey y al Consell de Cent en el año 1511”.

Este fondo documental viene a añadirse a los de otras corporaciones y gremios barcelonesesque custodia el Archivo Histórico de la Ciudad, que ve enriquecida la documentación sobre todos estos colectivos que fueron muy importantes en épocas históricas.

El Colegio de Procuradores de los Tribunales disfruta de un espacio en el Palacio de Justicia, donde tiene una antigua biblioteca y una sala-museo, que es donde se conservaba hasta ahora la documentación que se ha depositado en el Archivo Histórico de la Ciudad, después de un trabajo de catalogación llevado a cabo por la empresa Dos punts documentació i cultura. En la sala-museo del Colegio de Procuradores se muestran diversos objetos relacionados con la historia deeste colectivo, entre los cuales hay una toga y un birrete, una librería de época y un armario-archivo coronado por una bandera catalana y con una leyenda gravada en la que se puede leer: “Archivo del Colegio de Notarios Reales y Causídicos de la Ciudad de Barcelona”.

En una de les vitrinas de la sala hay dos saquitos, diversas urnas y un puñado de fichas con nombres escritos. Son los elementos que se utilizaban para la elección de los cargos representativos del colectivo mediante el procedimiento de insaculación, esto es introducir los nombres de las personas elegibles en el interior de un saco o urna y sacar el nombre por sorteo. Este mismo procedimiento se utilizaba par elegir los miembros del Consell de Cent hasta la promulgación del Decreto de Nueva Planta.

Entre la documentación que ahora se conserva en el Archivo Histórico de la Ciudad, hay ordenanzas y normas que regulaban el acceso de nuevos aspirantes a la cofradía y documentos elaborados en defensa de los intereses del colectivo. Llaman la atención los árboles genealógicos y las pruebas de linaje, ya que para acceder al ejercicio de la profesión, además de pasar diversos exámenes, los candidatos tenían que demostrar la condición social y la pureza de sangre.