Colaboración social, familias colaboradoras

14 febrero, 2012 | Tu Ayuntamiento

Hay barceloneses que por su implicación social merecerían grandes reconocimientos. Activismo vecinal, asociacionismo, en este sentido, Barcelona tiene la suerte de contar con unos ciudadanos que llevan a cabo una tarea muy importante en la sociedad. Hoy nos queremos hacer eco de unos en particular, de aquellas familias que se implican en el llamado Servicio de Familias Colaboradoras para echar una mano a otras familias en situaciones demasiado comprometidas.

Una familia colaboradora es aquella que, voluntariamente, acepta, en diferentes grados, la responsabilidad de un menor que por las razones que sean no puede ser cuidado por su familia. No se trata de un programa de adopción de menores sino de un servicio al que también, de forma voluntaria, la familia del niño se acoge para poder ofrecer a su hijo o hija unas condiciones mejores.

Durante el 2011, un total de 28 menores han pasado por el Servicio de Familias Colaboradoras, y se ha realizado una colaboración con ellos como mínimo, pero según como sean las circunstancias familiares de cada uno, algunos niños han tenido que repetir colaboraciones el mismo 2011. Cabe decir que no todas las colaboraciones incluyen que el menor pernocte en casa de la familia colaboradora, aunque puede ser que la pernocta solo sea algunos días a la semana. Los casos de menores que sí tienen que pasar un tiempo conviviendo con la familia colaboradora suelen venir dados por motivos de salud, de ingresos en clínicas de desintoxicación o bien porque las familias han sido desahuciadas. En este último supuesto, el servicio ofrece una mayor estabilidad para el hijo mientras la la familia se organiza y resuelve la situación.

Lo que es común en todos los casos es el contacto permanente entre el Servicio de Familias Colaboradoras con las entidades y organismos y con la familia del menor. Son entidades como los centros de servicios sociales, los equipos de atención a la infancia y adolescencia en riesgo, los equipos de asesoramiento psicopedagógico, escuelas e institutos, los centros de atención primaria, el Servicio de Inserción Social o desde el Centro Penitenciario de Mujeres, las que derivan el caso a un profesional que hace el seguimiento de la familia del niño y con la que trabaja los objetivos pertinentes.

Hay que decir, que en todos los casos los niños ven y se relacionan con su familia a pesar de que estén en un periodo de convivencia y pernocta con una familia colaboradora. Al tratarse, como decíamos, de un servicio al que las dos partes se acogen de forma voluntaria, las familias del niño mantienen el derecho de verlo siempre que deseen. Naturalmente, en caso de convivencia completa con la familia colaboradora, se establecen unas rutinas, horarios y calendarios con el fin de facilitar la organización de la familia interna.

Si te interesa acogerte al programa y ser destinatario del servicio, hay que dirigirse a Servicios Sociales de tu barrio. Si, por otro lado, te quieres ofrecer como familia colaboradora, encontrarás más información en el Servicio de Familias Colaboradoras.