El jardín más antiguo de Barcelona

14 octubre, 2015 | Barceloneses, Insólito, Tu Ayuntamiento

Para varias generaciones de barceloneses ir al parque era sinónimo de ir al parque de la Ciutadella, porque este fue, durante muchos años, el único espacio verde de la ciudad. Sin embargo, más allá de la ciudad antigua, en las laderas de Collserola, hay un parque que tiene su origen en la última década del siglo XVIII y que, por lo tanto, es el jardín más antiguo de Barcelona. Es el parque del Laberint d’Horta.

Era el año 1891 cuando Joan Antoni Desvalls i d’Ardena, marqués de Llupià, de Poal y de Alfarràs, decidió construir un jardín en la finca que tenía en el valle de Horta, a la vista de la sierra de Collserola. Joan Antoni Desvalls pertenecía a una importante estirpe de militares y cortesanos, pero él se sintió más atraído por el mundo de la ciencia. Era un hombre ilustrado y culto, muy interesado por disciplinas como la física, la economía, las matemáticas, la meteorología y las bellas artes. Tenía un laboratorio donde realizaba experimentos de química y física y estudió los terremotos.

Joan Antoni Desvalls i d’Ardena fue uno de los fundadores de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, entidad de la que fue vicepresidente con funciones de presidente efectivo entre los años 1799 y 1808 y los años 1814 y 1820. En esa época la vicepresidencia era el máximo cargo al que se podía optar, porque hasta el 1836 los estatutos de la institución designaban como presidente nato al Capitán General de Cataluña. Desvalls fue nombrado representante de Barcelona en las Cortes de Cádiz de 1812, aunque no pudo ir debido a su mala salud, y parece que contribuyó económicamente a la resistencia durante la Guerra del Francés.

Las malas lenguas dicen que, al iniciar los trabajos para ajardinar su finca, Joan Antoni Desvalls dijo que lo hacía para dar trabajo a cientos de obreros desocupados, pero que era una excusa para ahorrarse las críticas ante la suntuosidad de los jardines, porque en realidad solo tuvo que emplear a unas cincuenta personas.

El actual parque, que tiene más de 9 hectáreas de superficie, recibe el nombre por el laberinto de cipreses que hay en el centro y es el resultado de varias ampliaciones y actuaciones que llevaron a cabo diferentes generaciones de la familia Desvalls y, desde la década de 1970, el Ayuntamiento de Barcelona. Con todo, el diseño del jardín original fue obra del propio Joan Antoni Desvalls, en colaboración con el ingeniero italiano Domenico Bagutti. La plantación de árboles y de plantas corrió a cargo de un jardinero francés, Joseph Delvalet, y el control general de la obra lo realizó el maestro de obras catalán Jaume Valls.

El parque recibió la visita de tres reyes españoles: Carlos IV, con María Luisa de Borbón, en 1802; Fernando VII, con María Amelia, en 1828, y Alfonso XIII, con Victoria Eugenia, en 1908. El historiador Francesc Curet, en su obra Visions barcelonines, 1760-1860: Muralles enllà, cuenta una anécdota de la visita de Carlos IV. Al marcharse, el rey comentó a Desvalls: “Marqués, esto es magnífico, pero me parece mucho para un particular”, y Desvalls le respondió: “En efecto, señor, es mucho para un particular, como vuestra majestad dice, pero es poco para ofrecérselo a un monarca.”

Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX el parque fue el escenario de actividades culturales de renombre, como una representación, el 10 de octubre de 1898, de la tragedia Ifigènia a Tàurida, de Goethe, que había traducido al catalán Joan Maragall. La obra, representada por el Teatre Íntim de Adrià Gual, fue dirigida por Miquel Utrillo.

Hoy el parque del Laberint tiene la consideración de jardín-museo y presenta numerosos elementos destacables, tanto de ejemplares vegetales como de piezas escultóricas y arquitectónicas. Entre los especímenes vegetales hay un tilo, un cedro del Himalaya y una secuoya incluidos en el Catálogo de Árboles de Interés Local, además de especies como tejos, cóculos o un árbol de Júpiter y otros más habituales, como encinas —algunas de las cuales son centenarias—, robles, laureles y camelias. Cerca de la entrada del parque, en la parte trasera del palacio de la familia Desvalls, se encuentra el jardín de los bojes y el jardín doméstico, que solo se abren en las visitas guiadas debido a la extrema fragilidad de las plantas.

El palacio de la familia Desvalls, que se alza junto a la entrada del parque, es un edificio mezcla de estilo neoárabe y de elementos góticos, que construyeron los herederos de Joan Antoni Desvalls. Por detrás de la fachada central sobresale la torre Subirana, una construcción de defensa del siglo XII, que quedó incluida en el recinto del palacio. En el interior del parque hay otros elementos arquitectónicos destacables, como el pabellón de Carles IV, varios templetes y rincones como el jardín romántico, fuentes y grutas, así como un canal y una cascada artificial de donde sale el agua que corre, en forma de arroyo, aprovechando el desnivel del cauce del antiguo torrente que bajaba por la parte izquierda del parque.

Repartidas por todo el parque hay varias esculturas, muchas de las cuales representan a personajes de la mitología clásica, como Narciso, Eco, Dánae o Artemisa. También hay varios relieves y bustos, y placas que recuerdan algunas de las visitas reales que recibió el parque. Con todo, el espacio más conocido es el que da nombre al lugar, el laberinto de cipreses, en cuyo centro hay una estatua del dios Eros. En la entrada hay un panel que recuerda el mito de Teseo y de Ariadna. La parte de arriba del laberinto queda cerrada por una pared, en la parte superior de la cual hay un mirador desde el que se puede seguir el recorrido de las personas que osan entrar en él y que intentan salir sin necesidad de ser guiadas desde el exterior.

Pies de foto: Vista aérea de los jardines del Laberint. 1988. Autora: Colita – AFB. | Palacio y torre Subirana detrás, a la entrada del parque. Autor: JAF. | Jardín de los bojes. Autor: JAF. | Actores de teatro representando una comedia catalana, en los jardines del Laberint. 1908. Autor: Frederic Ballell – AFB. | El canal romántico. Autor: JAF. | El laberinto visto desde el mirador, con la estatua de Eros en el centro. Autor: JAF. | El pabellón neoclásico. Autor: JAF.