El último tranvía centenario

18 noviembre, 2014 | Insólito, Tu Ayuntamiento

El Tramvia Blau sigue ofreciendo la esencia del antiguo sistema de tranvías en su ascensión por la avenida Tibidabo. Aunque se ha incorporado los sistemas de seguridad actuales, mantiene todos sus elementos más característicos, como los carteles de la época, el pedido o el trole, que los conductores tienen que mover manualmente.

Hace 113 años que el Tramvia Blau circula por Barcelona, un hecho que lo convierte en uno de los tranvías más antiguos de Europa que aún está en funcionamiento. Entró en servicio en 1901 gracias al impulso del empresario farmacéutico Salvador Andreu, que quería hacer del eje de la avenida Tibidabo una ciudad jardín. Pero aquellos primeros convoyes pronto quedaron caducos, porque no ofrecían la potencia necesaria para el recorrido, con un desnivel de 93 metros y una distancia de 1.276 metros, los que separan la plaza de John F. Kennedy y la plaza del Doctor Andreu.

Es por este motivo que, tal y como afirma la directora de Transportes de Ocio de TMB, Montse Pérez, “se hizo una inversión al cabo de tres años, en 1904, para tener vehículos con una mayor potencia”. Son estos convoyes los que aún circulan todos los fines de semana, festivos y días de verano por la avenida. Han sido restaurados manteniendo la esencia de los originales e incorporan todas los sistemas de seguridad necesarios para llevar pasajeros.

Con los años, el Tramvia Blau ha pasado a ser un transporte de ocio desde donde se puede captar una parte de la historia de la ciudad. “Es un símbolo de Barcelona y además es un auténtico museo con ruedas”, asegura Montse Pérez. Pero los visitantes también salen muy satisfechos, como Marina Giacinto: “Es muy bonito, se ve una panorámica muy bonita y hay unas vistas espectaculares. Se ve toda Barcelona hasta el mar y muchas casas y arquitecturas peculiares”.