“Baixant de la Font del Gat”, las fontanadas en Montjuïc

30 septiembre, 2014 | Barceloneses, Insólito

El agua ha sido durante mucho tiempo símbolo de riqueza y de vida. Por eso las personas tenían la costumbre de reunirse en torno a ríos y fuentes. Montjuïc fue durante muchos años el espacio rural y el jardín de los habitantes de la ciudad, un lugar idílico donde descansar y disfrutar de un espacio cerca de casa pero en medio de la naturaleza.

Eran muchas las fuentes que estaban esparcidas por Montjuïc, algunas naturales y otras canalizadas y embellecidas por una escultura, y entre las más vividas se encuentran la Font del Gat, la Font Trobada, la Font dels Tres Pins, la Font del Geperut, la Font del Tir, la Font del Parc de Baix o Laribal, la Font d’en Conna, la Font de la Vista Alegre, la Font de la Guatlla, la Font d’en Pessetes, la Font de la Mina y la Font de la Satalia.

En las fuentes populares de Montjuïc tenían lugar todos los actos sociales posibles e imaginables. Los domingos y los días festivos, las familias, las parejas y los amigos subían a hacer la tradicional fontanada —merienda en torno a una fuente—, a jugar, a bailar, a comer, a encontrarse, a salir… Las celebraciones como la verbena de San Juan habían sido multitudinarias, como demuestra el hecho de que la de 1929, año de la Exposición Internacional de Barcelona, más de 500.000 personas subieran a la montaña y el censo de la ciudad fuera de 700.000 personas. También los miércoles de Ceniza la gente salía en masa a hacer el entierro de la sardina.

Las fuentes más bellas y sobradamente ajardinadas eran solicitadas para celebrar bautizos, comuniones e, incluso, bodas. En algunas de estas fuentes se construyeron merenderos o restaurantes como el que había en la Font del Gat, obra del arquitecto Puig i Cadafalch, o el de la Font d’en Conna, donde se servían jarabes, horchata y aguardientes a ritmo de acordeón y de otros instrumentos que endulzaban la tarde y el anochecer.

Durante más de dos generaciones fueron muchas las experiencias vividas en estos paisajes agradables y, aunque hoy la mayoría de las fuentes populares han desaparecido, bien porque el agua se ha contaminado, bien porque han dejado de funcionar, o bien porque los espacios se han emboscado, nos han dejado leyendas, escritos e incluso obras de teatro y canciones como la popular Marieta de l’ull viu, sobre la mítica Font del Gat.

Hasta el 30 de novembre de 2014 està abierta en el Castillo de Montjuïc la exposición “‘Baixant de la Font del Gat‘. Las fuentes populares de Montjuïc”, toda una inmersión en el mundo de las fuentes populares de la montaña durante los siglos XIX y XX.