Los servicios de movilidad compartida son una buena opción para reducir y renovar el parque de vehículos existentes, disminuir la contaminación, fomentar una movilidad más sostenible, gestionar el aparcamiento e impulsar vehículos con energías limpias, como la eléctrica.

Las personas usuarias de servicios de movilidad compartida no suelen ser conductoras habituales de coche o moto. En general, tienen unos hábitos de movilidad intermodal y utilizan medios alternativos al coche, como la bicicleta, el transporte público y los desplazamientos a pie.

Utilizan este tipo de servicios de vehículo compartido para desplazamientos puntuales y de manera consciente: un carsharing o cualquier otro vehículo compartido puede llegar a sustituir cinco vehículos circulando. Por lo tanto, se trata de un ahorro económico y ambiental importante.

En Barcelona operan varias empresas privadas, públicas y cooperativas de vehículo compartido (coches, motos o bicis) que trabajan en varias modalidades de servicio: desplazamiento libre, con estaciones fijas o sin ellas, o desplazamiento circular.

Entre las ventajas de los servicios de movilidad compartida destacan las siguientes:

- Ahorro de costes de mantenimiento.
- Mejora de la accesibilidad al vehículo.
- Flexibilidad de un servicio prácticamente puerta a puerta.
- Alternativa óptima para evitar el uso del vehículo privado.
- Reducción de costes de amortización y de tenencia de un vehículo.