Ir en bici es sinónimo de vida saludable y respeto por el medio ambiente. Sobre la bici circulas a tu ritmo, haces ejercicio físico, no contaminas, no generas ruido, liberas espacio público y ahorras tiempo y costes.

En desplazamientos más largos puedes combinar la bicicleta con el transporte público. Pedalear en Barcelona es una buena opción para hacer tus gestiones y actividades diarias. Porque la bici está cambiando la manera de movernos por la ciudad.

Dispones de más de 180 kilómetros de carril bici que ofrecen un espacio confortable y seguro para las personas usuarias de la bicicleta, una extensa oferta de aparcamientos en la vía pública, elementos de señalización, semáforos, separadores para protegerte de los vehículos de motor, etcétera. Sin embargo, en algunos espacios, como los carriles bici en acera, las zonas de peatones y las calles de plataforma única, compartes espacio con los peatones, el colectivo más vulnerable. Para garantizar la buena convivencia entre los usuarios y las usuarias de la vía pública, circula con precaución y respeta a las otras personas que transitan por tu entorno. Y, si es necesario, baja de la bicicleta y camina. Disfrutemos juntos del espacio público. Verás cómo ganamos todos.

Consulta els carrils bicien el plano de la ciudad

Cuatro apuntes de la bici en Barcelona

Barcelona es una ciudad densa, compacta, de clima mediterráneo y que cubre un área de 101,9 km2. Estas características hacen una ciudad ideal para los desplazamientos en bicicleta, ya que la mayoría de los trayectos son de corta o media distancia. Y cuando se trata de cubrir un área mayor, podemos combinarlo con el transporte público.

Desde el año 2007, Barcelona dispone de un servicio de bicicleta pública compartida: el Bicing. Incluye una red de 420 estaciones y 6.000 bicicletas y más de 106.000 personas abonadas (datos de junio del 2018). Complementariamente, la red del Bicing eléctrico facilita hacer viajes largos y ascendentes. Esta red se distribuye en 41 estaciones en aparcamientos y 5 estaciones en superficie.

En pocos años Barcelona ha incorporado una extensa red de carriles bici urbanos que estimula que se añadan nuevas personas usuarias de la bicicleta en todos los distritos de la ciudad: de los barrios de montaña a las franjas marítimas, del Llobregat al Besòs. La infraestructura ciclable, con la suma de tramas de carriles bici y vías ciclables (calles 30, plataformas únicas o zonas de peatones), permite que la movilidad ciclista esté al alcance de todo el mundo. Al final del 2018, la ciudad dispondrá de más de 200 kilómetros de carriles bici y todo el mundo tendrá un carril bici a menos de 300 metros de su casa.

  • Respeta a los otros usuarios de la vía y las prioridades de circulación en cada situación.
  • Estaciona tu bicicleta preferentemente en los anclajes o los aparcamientos subterráneos destinados a este vehículo. En los pasos de peatones sin semáforos, debes tener más precaución.
  • Para una conducción segura, incorpora los elementos de seguridad (timbre, luces y reflectores, si circulas de noche) y recuerda la obligación de utilizar el casco para menores de 16 años. Para el resto, es muy recomendable el uso.
  • Aunque no es obligatorio, se recomienda contratar un seguro de responsabilidad civil.
  • La bicicleta está permitida en el transporte público, en algunos casos en franjas horarias concretas que varían según los operadores.
  • Mantén siempre la bicicleta en buen estado: neumáticos, frenos y luces.